Mucho ha pasado desde aquella velada. Sin embargo, te esperaba aunque sin ansias, porque sé que en las nostalgias llegas y no dices nada. Te metes en mi cama, en mi cerebro, indagas hasta que no puedo ya ignorarte, haga lo que haga. Ha pasado mucho tiempo, Señora Inspiración, musa y dueña de mis buenos sentimientos.